
El presente santuario se encuentra en una terraza de la vertiente serrana que delimita la mayor parte de la vega agrícola de San Vicente de Mañufe por el sur. El lugar se configura como una especie de espolón que por su ubicación permite un amplio dominio visual sobre prácticamente todo el valle del río Miñor. En este sentido, el emplazamiento del santuario nos recuerda mucho a otros ya estudiados como San Cibrán de Tomeza o San Blas de Salcedo, ambos en Pontevedra, o también la Virxe da Xestosa de Prado (Covelo). Es éste un hecho topográfico común a muchos santuarios lo cual evidentemente debe guardar algún tipo de simbología socio-religiosa. No obstante, a pesar de su localización no se encuentra lejos de algunos núcleos parroquiales, e incluso en las inmediaciones aún se pueden ver viviendas muy antiguas.
El santuario se compone de un torreiro (recinto de fiestas) de trazado rectangular de unos 70 m. de longitud por 40 m. de anchura. En la parte de naciente cerca de los accesos al lugar fue instalada la capilla, mientras en el extremo opuesto se construyó recientemente un palco para actuaciones musicales, y junto a él hay un peñasco dónde se instaló una antigua cruz.
La capilla es de modestas proporciones, de planta rectangular, de unos 12,5 m. por 5,5 m., con la cabecera orientada hacia el este. La puerta principal es amplia, cubierta por un arco semicircular, y cuenta con una puerta travesera en el lado septentrional. Dispone también de una sencilla espadaña. El edificio es de escaso alzado, y fue dotado de gruesos muros construídos con enormes bloques graníticos regularizados, todo ello probablemente para reducir los efectos de los temporales que por razón del lugar elegido para implantar el santuario son especialmente virulentos al tratarse de un espacio muy alto, y por lo tanto, sin protección.
Sobre la puerta, en una hornacina, hay una imagen de San Sebastián, ya muy deteriorada a causa de la erosión. La escultura cae en la órbita del arte popular, siendo difícil su datación precisa por no apreciarse rasgos estilísticos o estéticos de relieve. De todos modos, debe tratarse de una obra de los siglos XVII o XVIII. Por las cuentas de la Cofradía habemos que en 1739 se pagaron 171 rs. como importe de una imagen de San Sebastián, y aunque no podemos determinar si se trata de ésta u otra, desde luego, por su reducido coste, no sería extraño que se tratase de esta efigie.
En resumidas cuentas, la capilla tal como nos ha llegado a nuestros días, parece obra del siglo XVII, si no anterior. Desde luego, las cuentas de la Cofradía a lo largo del siglo XVIII, no mencionan su edificación o restauración. Y en otro sentido, una fuente de 1524 solamente alude en esta parroquia a la capilla de San Andrés. En consecuencia, aunque la devoción por San Sebastián es ya antigua en Galicia, si bien sin una especial difusión, de momento no hay datos para suponer un origen del culto con anterioridad a las fechas ahora señaladas. Según se afirma para 1754 la capilla fue fundada por devoción popular. Ignoramos los motivos, pero dado que entre otras facultades San Sebastián, al igual que San Roque son los abogados por excelencia contra la peste, quizás su culto en Mañufe haya comenzado como un voto colectivo en virtud de la extensión de alguna epidemia.
Ya hemos mencionado que en el mismo recinto de la capilla hay una cruz hincada sobre un pequeño peñasco. Una vez observada detenidamente consideramos que en realidad, inicialmente debió de ser un cruceiro, al cual, una vez desaparecidos el capitel y el crucifijo, se le colocó el remate en forma de cruz actual. En efecto, mientras el fuste es de sección circular, los brazos de la cruz son ochavados, y además, presenta ésta menos patina. El arranque del fuste es de sección cuadrada y en dos de sus caras consta una inscripción legible sólo parcialmente:
este cr / usomao / aserj(...) / oso(...) / cino(...) // pagol / opolomo / sucos / taano / 1632
En resumen, parece ser que este cruceiro data de 1632. Cuestión distinta es decidir si siempre estuvo donde hoy lo vemos, o a lo mejor proceda de otro lugar cercano y llevado allí con posterioridad a su erección, tal como ha sucedido en otras partes. Decimos esto porque es tentador vincular la fundación del cruceiro con la previa existencia de la capilla de San Sebastián, lo cual permitiría establecer un término cronológico fiable para esta última. No obstante, mejor será no utilizar este argumento si no se dispone de propuestas más adecuadas. Sea como fuere, de nuevo nos encontramos con un cruceiro asociado a un santuario, lo cual obliga a concluir que es ésta una clase de ubicación típica de estos monumentos, junto con otro tipo de situaciones como encrucijadas, atrios parroquiales, bordes de caminos, etc. Si en este caso no está ante la puerta principal como vemos en San Antonio de Cerdedo o en San Cibrán de Tomeza (Pontevedra) o también en San Cibrán de Abalo (Catoira), sino más bien algo alejado de la capilla, tal vez se deba a la búsqueda de un solemne itinerario para las procesiones.
SENDA DEL RÍO FULÓN
Situada en la parroquia de Mañufe.
Es una senda muy similar a la del río Zamáns, ya que transcurre por el margen izquierdo del río, en este caso el Fulón afluente en el río Miñor.
Estas sendas ecológicas nos permiten disfrutar del río y de su entorno. Su flora y fauna características de las riberas o de la etnografía existente.
DESCRIPCIÓN DE LA SENDA
Iniciaremos la senda en sí en el lugar de Galisteo, sin embargo en el recorrido hasta ese lugar, podremos visitar y aprender de las diferentes arquitecturas de nuestros ancestros.
Partiendo del casco urbano de Gondomar, cogemos la carretera que se dirige hacia la Ramallosa PO-340. A escasa distancia nos encontramos con el primer cruce, en el cual giramos a la izquierda encontrándonos con el primer punto de interés, el "Crucero do Lugar do Acordo". Tiene varios siglos de antigüedad, aunque debido a su situación, sufrió varios retoques. En su base se sitúa un peto de animas y a su fuste se enrosca una culebra que antiguamente era de color verde.
A escasos metros, pasando de arquitectura religiosa a la civil, se sitúa sobre el paso del río Miñor, el"Puente de Origen Romano de Mañufe", aunque reconstruído en la Edad Media. Se cree que por aquí pasaba la vía romana que servía de comunicación entre Portugal y Compostela. Es el puente más antiguo del Valle Miñor, hoy recubierto de hormigón para el tránsito de vehículo, por ello para poder apreciarlo mejor, será necesario observarlo desde un lateral bajando un poco hacia el río.
Una vez pasado el puente, seguimos todo recto por la carretera que sube hacia la "Iglesia de San Vicente de Mañufe". Arquitectura de estilo barroco gallego, datada en el siglo XVIII. Se diferencia del resto de iglesias del ayuntamiento, por la presencia en su interior de dos púlpitos y en el exterior se conservan algunos elementos del Vía Crucis.
Pasando de nuevo de arquitectura religiosa a civil, podemos visitar muy cerca de la iglesia, el "Pazo da Escola" fundado por Policarpo de Mendoza en el siglo XVIII, deán de la catedral de Santiago. Hoy este pazo se dedica al turismo rural.
Continuando por la misma carretera, nos encontraremos con el cementerio de la parroquia, en dónde existe una desviación a mano derecha, por la que continuaremos hasta salir a otra principal. Una vez ahí, caminaremos durante unos 10 minutos aproximadamente, hasta ver el cartel de río Fulón, justo en una especie de puentecillo, por donde pasa el riachuelo.
La ruta en sí comienza aquí, en un lugar de Galisteo, con el "Conjunto Etnográfico del Molino y el Lavadero" a nuestra izquierda. A partir de ahí, seguiremos el curso del río hasta su desembocadura en el Río Miñor.
A lo largo del recorrido podremos apreciar sobre todo, la típica vegetación de ribera, especies propias del bosque repícula autóctono, formando por algunas zonas el efecto túnel del bosque. Una características del bosque ripario, es su conectividad y continuidad, posibilitando el movimiento de las especies dentro del mismo, o la conexión entre los diferentes hábitats. existen comunidades faunísticas invertebradas, siendo de importancia vital para ellas la materia vegetal que aporta la ribera del cuace, como base para la cadena trófica.
Durante este sendero longitudinal, encontraremos elementos de descanso, bancos de madera, en los lugares más estratégicos y de referencia en el tramo, así como papeleras para mantener el medio en cuestión limpio y fuera de toda posible contaminación.
Una vez llegado a la desembocadura, tenemos dos posibilidades. Una, dar la vuelta hasta la primera carretera y seguir hacia la izquierda hasta el puente romano, donde podríamos haber dejado el coche, y hacer la ruta de arquitectura andando, o bien seguir la ruta del río de nuevo hasta su comienzo.
DATOS DEL SENDERO
Dificultad: muy fácil.
Longitud: 3 Km. I/V
Recorrido: lugar de Galisteo (conjunto etnográfico)- desembocadura en el río Miñor.
OTROS LUGARES DE INTERÉS CULTURAL
·Pazo de Fontán: Construcción: siglo XVI; estado de conservación: en ruínas.
·Pazo de Mendoza (San Vicente): Construcción: siglo XVIII; estado de conservación: restaurado.
·Pazo de Moldes: Construcción: siglo XIV ; estado de conservación: muy bueno.
·Cruceiro de Nande (Nande): estado de conservación: bueno y básico.
·Capilla de San Andres de Nande: Construcción: siglo XII.
·Merendero de la Portavedra: estado de conservación: bueno.
·Estación Paleolítica(Portavedra): estado de conservación:Malo
·Puente Romano de Mañufe(A Ponte): Reconstruido en 1140 ; estado de conservación:malo debido a las obras de saneamiento y capa de hormigón.